sábado, 7 de diciembre de 2013

SIETE PASOS

SIETE PASOS

Cuando tuve 15 años soñaba...
peldaño a peldaño, siete pasos.
Una luz, un nada absoluto,
vislumbrando un TODO.
Manos extendidas, y un silencio…
en un soplo ,el aliento de vida.
Fuego sin quemar ,rodeándome.
Un abrazo, un susurro al oído,
vendas al suelo, mirada al horizonte…
Un ayer, un mañana allí presentes,
guerra sin cuartel, ni armaduras,
tan sólo un corazón noble,
empuñando la espada llamada voluntad.
Haciendo camino al caminar,
el Sol como soberano,
la Luna como hermano,
en un despertar temprano.

© Mabel Coronel Cuenca



 

viernes, 29 de noviembre de 2013

CHIPERAKUE NINGO CHE

CHIPERAKUE NINGO CHE

Che mandu’a ningo che
mba’éicha pe kuarahy
otini pe che apére
che jyvare térã che akã ári
agueroguatáro guare
umi chipa aku asýva
ikajajýva kesúgui…
ahepyme’ẽ haguã
Táva Hernandarias-pe.

Oĩ ára y’uhéigui ajerure rure mante
y ro’ysãmi umi óga háre
oĩme va’ekue kuñakarai
mba’e porãva ombohasáva chéve.

Ára ha ára, tove kuarahy,
téra amaguýpe…
Ára haku, ara ro’ype
asẽ katuetémi che ajakami
che jyváre aikuare’ẽ chipami
che sy marangatu ojapo va’ekue.

Péicha ahasa va’ekue
che mitãkuña guasuro guare
ikatu haguãicha agueru avei
pira pire’imi che rógape
ajogua joguave haguã
kuati’ahaipyre…
ha opaichagua che remikotevẽ

Ko’ãnga che mandu’arõ
umi che rembiasakue
apuka guymi che retepýpe,
che recháva tapicha
ndogueroviaichéne
mba’éichapa chiperakuemi
okakuaa ha oiko chugui
kuña pyapy mbarete
ikatupyrýva ñe’ẽpapára.




©Mabel Coronel Cuenca
 Imagen de google

domingo, 16 de septiembre de 2012

DE VERDUGOS A MÁRTIRES

De verdugos a mártires

Ya decía Aristóteles "El hombre es un animal político", pues bien, que tan cierto estuvo en su afirmación? El hombre es un ser social, y no es novedad alguna el afirmarlo, que la política estuvo presente desde los inicios de la humanidad también es cierto, pero repasando la historia, incluso dependiendo del narrador de los acontecimientos es tan fácil pasar de verdugos de la humanidad a mártires idolatrados. Y la famosa frase "...todo depende del cristal con que se mire..." viene a caer como guantes a la mano, pues vivimos en un mundo del "depende", en un país del "así nomás luego es"; es ahí donde surgen las interrogantes: ¿Es la política buena o mala? ¿Es necesario disfrazar de corderos a los lobos malos? ¿Es mejor cerrar los oídos y callar la boca ante algún descubrimiento o vivencia que involucre a un "zoon politikon profesional"?. 

Al ser una simple espectadora del espectáculo de la riña de lobos malos me veo obligada a intentar responder algunos de estos cuestionamientos. La política en sí no es mala, todos hacemos política, está en nuestra esencia como persona social, mas existe una confusión en el significado que nuestra sociedad le da, al poner en una misma bolsa la política y la politiquería. Existen personas buenas y por ende hacen de la política una misión de vida, pero también existen personas que dejan aflorar en mayor proporción su lado malo, utilizando el arte de hacer política para su beneficio propio, dejando de lado la esencia de la política que es el bien común. Al respecto de si es necesario disfrazar de corderos a los lobos malos, afirmo que aún disfrazando al lobo, sus garras siempre estarán expuestas, sólo debemos cambiar los cristales por donde los miramos. Nadie puede fingir ser alguien que no es por mucho tiempo, llegará un momento en que la piel de cordero ya no le servirá, pues se alimentará de tantas ovejas como pueda, aumentará de tamaño y le quedará chica la piel, exponiendo no sólo las garras. Y por último, al escribir estas líneas dejo claro que no estoy de acuerdo en cerrar los oídos ni callar la boca cuando la situación así lo requiera, aunque eso signifique estar frente a frente a un lobo malo disfrazado de cordero.

©Mabel Coronel Cuenca
Más en https://www.facebook.com/mabelcoronelcuenca

domingo, 6 de mayo de 2012

LA NOCHE Y YO



La noche y yo

Al fondo la canción recuesta tu cabeza en mi hombro y llora,
un mate caliente de compañía, hojeando mi viejo diario,
veo caras, escucho sonrisas, recuerdo cada línea escrita.
Historias escritas en prosa, en el medio una rosa seca,
década y media ha pasado y sigue aún roja y perfumada,
la usé de señalador justo al lado de la figura del cráneo.
-La que dibujé en la clase del segundo curso del colegio
en plena clase de castellano, donde mi mente divagaba
por horizontes lejanos y desconocidos en busca de novedad-

La selección automática de mi reproductor de música cambia,
es la canción de Soraya… de repente…
pareciera embrujada… justo esa canción que marcó tanto.
Tantas veces me encontraba como hipnotizada en un sueño,
confundida, al igual que en la canción, pero maravillada.
-Soledad, quietud, pensamientos que me llevan a ti-

Oigo a Roxette, recordándome que soy una mujer.
Sí, me equivoqué tantas veces queriendo acertar,
impulsiva, natural, al final persona normal…
Y me miro reflejada en la pantalla de mi ordenador,
-una noche más escribiendo y teniendo la música de compañía-
Ahora Queen me acuerda que siempre quise ser libre,
ese aire de libertad cada mañana, mirar atrás y decir tarea cumplida.
Levantar la mirada para adelante y ver el camino que falta por recorrer,
es un largo trecho, habrá días en que será por demás cansativo,
sin nadie con quien hablar, reír, abrazar, llorar:
Sin alguien que sea testigo de mi existencia por este mundo.
Pareciera que hoy mis canciones tienen vida propia.
Ednita me hace recordar que siempre me costó creer en cupidos
y sueños, y amores eternos… pero en el fondo una esperanza,
de estar entrando en agua más profunda sólo por pensar en ti.
Lo ilógico volviéndose lógico, abriendo la caja que nunca me animé,
esta vez despierta pero con ganas de soñarte cada día.



© Mabel C. Cuenca
6/05/2012

Aroma de café


Aroma de café

El aroma de café perfumaba mi habitación.
Eran las 20:30 y los perros ladraban allá afuera.
Una cama, una pluma y tu recuerdo en aquélla taza.
Recordaba tu rostro, esos ojos penetrantes,
tus labios carnudos besándome la nuca.
Sentí tus manos deslizar bajo la sábana blanca
buscando trazar en mis curvas el mejor camino.
Eran las 20:35 y el café destilando calor,
sentía el sabor de tu boca, dulce néctar de los dioses.
Tu piel sudorosa, tu respirar profundo,
tus miradas gritándome sus deseos de poseerme.
Un sorbo de café, un suspiro, otro beso,
el candor de tu cuerpo encendiéndome.
Eran las 20:40 y tu susurro contándome sus secretos,
pecados inconfesables por amor cometidos.
Un sorbo más de café, y cerramos los ojos,
escuchábamos sólo la charla de nuestros corazones.
Abrí los ojos… eran las 20:45 y tú no estabas allí,
el café aún caliente, otro sorbo, una sonrisa en mí.
Viajé por un instante en nuestro mundo,
tú estabas allí y sólo tomé unos sorbos de café.


©Mabel Coronel Cuenca

Imagen de Google